Desde la antigüedad, contemplar las bellas artes era idéntico a admirar lo divino; una obra
sobrehumana podía ser comprendida en su perfecta totalidad, dónde la estética expresada con
elegancia en la pieza expuesta, pieza cuya intención es transmitir radiantes sensaciones al percibirla.
En el valor del arte está su vivencia, su enriquecedora expansión de la flor de la vida, su
fascinante brillo en lucir miles de años en su maravilloso entendimiento del ser. El trato delicado
dado a este sublime valor debe seguir igual después de su entrega, porqué la existencia se halla dentro de esta misma creación artística que representa una de las principales bases fundamentales que sostiene el arte, y que revela el sendero al paso del tiempo.
Encontrándote en el esplendor de la obra maestra y permaneciendo por un momento en su
profundidad, descubrirás que el arte cuenta..
Diana Dascal







2 respostes
Maco diana! he corregit alguna paraula. Gràcies! jordi
Gracias jordi 🙂