
La traición es algo que nos encontramos a lo largo del camino y nos damos cuenta de que es de cobardes, de aquellos que nunca responderán por sus puñaladas, por sus faltos actos. La cobardía siempre será un engaño, resultado de actos grises, y es la acción más baja que un cobarde puede cometer. Infiltrarse, te absorbe. A veces esto es inevitable y esto pasa por falta de aprendizaje. Equivocarse y cometer errores es bueno. Si uno no muerde la manzana, nunca sabrá ni entenderá el sabor del cual la serpiente le estaba hablando. A parte de que el aprendizaje empieza a tomar forma, y por mucho que «los grises» siempre intenten envenenar los colores, las experiencias aprendidas y acumuladas evitará que esto vuelva a pasar. Pero si volviera a pasar, entonces, uno no ha aprendido lo suficiente y volverá a encontrarse de nuevo en el mismo tipo de traición que antes. Aquel «algo» no se irá hasta que no tienes la lección bien aprendida.





