… Y de repente, el silencio que envuelve la eterna oscuridad está invadido por un ruidoso y animoso sonido producido por un trueno, que es acompañado de un extraordinario movimiento luminoso que se va manifestando con potente velocidad. La impresionante electricidad desarrollada a través del rayo divino representa su fantástica capacidad de evidenciar su magnífico poder que domina sobre todo lo existente y ante el cual se le arodilla todo.
Es un momento fugaz.. corto pero suficiente.
Huellas impresionantes dibujadas en un marco de contraste y halladas en medio de un espectáculo con rayos de luz en forma de escalera, impactan en la audiencia que danza con el ritmo de su propia melodia. Los pasos de baile son intensos. El canto que les da vida es influyente y enérgico, y se esconde en cada fibra cosmica que lo compone.
La fuerza que le empuja a expresarse concentra su entera atención en su única función, dirigiéndose hacía el público que observa el rayo. Su aparición momentánea llena de una grandeza extendida sus puntos de superioridad que lo singulariza.






