Horizontes que iluminan con bellos colores las tierras prometidas al ser humano en tiempos de cambios y que, reflejados en las aguas del océano, muestran los daños que provocamos.. resultados por las gotas del fuego caídas desde las alturas.. y daños que han afectado partes de la belleza terrenal. Un nuevo comienzo está a punto de expandirse en un nuevo mundo, cómo si nada hubiera pasado… a pesar de la multitud de cicatrices que las rocas fragmentadas y machacadas han sufrido, siguen contando historias vividas por otros seres, representando de este modo el mundo anterior.
Una indescriptible crueldad, manejada por la sed de poder conquistar el mundo, sin importar que la “obra” que deseara realizar, no le proporcionara más que satisfacciones momentáneas y pasajeras, en sus proprias experiencias de fachada dominante y posesiva; olvidaba que vive aquí y ahora, envuelto en una personalidad que no le representa, consecuencia de un giro anterior en la rueda en la que habita. Ahora volvía a enfrentarse a ella, sin recordar un detalle valioso: que la rueda no tenía piedad de absolutamente nadie. Cobraba y devolvía de la misma forma sus propios actos hacia su propia naturaleza, y que era un giro sin fin, hasta que lograra orientarse en el camino correcto y salir de la rueda en la cual se encontraba, sin necesidad de volver a habitarla.
No concienciaba que lo único constante que realmente pudiera poseer era el cambio mismo. Porqué si lo hacía, la decisión sería tomada de corazón, y el movimiento sería acelerado por una energía activa y positiva, cogiendo una forma precisa y clara. La fuerza con la cual se manejaría el proceso sería creada por el mismo tipo de energía de dónde emanó el movimiento, y sería un paso más hacia la liberación perdida. Hasta que uno no aprende a vivir gobernado por la ley del amor, haga lo que haga, no se librará de los giros de la rueda universal. La mayoría escogen siempre los caminos más fáciles de recorrer, por ser más cómodo, pero exactamente allá está el error: su propia destrucción también es más fácil, porque lo cómodo se apodera de si mismo, y será más difícil poder salir de esta zona.
Pero, y si miramos lo difícil.. con otro ojos? Que pasaría? Y si nos beneficiáramos de la capacidad que guardamos dentro para obrar y mejorar lo difícil? Igual transformamos el sendero en una manera fácil de seguir la continuidad de un proceso que alimenta un estilo de vida correcto, dónde la justicia canta con voz de ángel. Se pudiera probar, mediante la voluntad de esforzarse; esforzarse regala mayores recompensas. Al principio, puede parecer que no se ve el avance, pero sí; sólo que requiere su tiempo y paciencia. Trabajando en ello cada día se concreta el progreso hacia la victoria, porque solamente es valiosa cuando se obtiene por la vía que llamamos “difícil”. Entonces.. el salto hacia el siguiente nivel seria gigantesco y la perspectiva de verla, la victoria, seria diferente a la anterior.
La marea subía y bajaba, acariciada de noche por rayos de luna y de día por rayos de sol. Se daba cuenta que, a medida que subía escalones, más cristalizaba su propia pureza; dejándose guiar por su propia luz llegaba a realizar la base fundamental que constituye la esencia de su vivencia: la libertad de su propia alma, haciendo posible el único propósito que anhelaba: ser mejor de lo que era.
Conquistarse a si mismo es una larga lucha, pero como un buen guerrero que no se da por vencido, allí permanece de pie, acabando con sus debilidades y entendiendo que solamente dejándose gobernar por la ley del amor podrá contemplar la creación universal en su esplendor, más allá de los horizontes que anhelaba. Entendía que vivía interpretando un personaje que le ayudaba a desarollar su propia esencia, y que tenia que hacer lo correcto siempre, porqué si no, la rueda en la cual habitaba no le cobraría solo por el “mal” que hiciera sino también por el bien que pudiera haber hecho y no hizo.
Diana Dascal, Llicenciada en Filosofia






